La llegada a Hong Kong fue bastante frenetica, casi no pude parar, culpa de Hope y Raul! No podia faltar un trekking con Raul por Lama Island que tenia por recompensa una mariscada en uno de los multiples restaurantes en la costa. Un lujo que solo me permito en Hong Kong!
La llegada a Chengdu no fue menos turbulenta, aqui no he parado, estudiar, conocer gente y patearnos la ciudad, desde tiendas hasta pelus..! Esto es algo que todavia tenia pendiente, os dejo una fotito del corte de pelo, aunque para seros sincero no refleja los nervios del momento. Se trataba de una cutre-pelu, con peluqueras chinas que solo hablaban chino (por supuesto) ... pero a pesar de todo el corte tiene su rollo modernillo-retro, y aqui en Chengdu, con el calor que hace ser agradece! jaja
Este ultimo fin de semana aproveche para llevar a los colegas de clase y a una de nuestras profes colegas por la zona tibetana. Otra vez en el pintoresco Datong. Un pueblecito a unas 10 horas de coche de Chengdu, ya en la zona tibetana de Sichuan. De camino pude ver como se estan construyendo presas, y cerca del mismo pueblo para la construccion de la carretera han hecho un autentico delito medioambiental. El pueblo conserva la magia de siempre, las banderas de oracion, los molinillos de oracion que los tibetanos hacen rodar continuamente, y los mantras gigantes escritos en las laderas de las montanyas, aunque esta vez con una torre de moviles en lo alto de una montanyita y un transformador en la entrada del pueblo. Mi faceta ecologista volvio a aflorar al ver la construccion del aeropuerto de Kanding, en una zona preciosa y una carretera en construccion para llevar el progreso hasta las zonas mas alejadas. A pesar de eso me encanto el paisaje y ya estoy pensando en volver, aunque antes me quedan muchas cosas por ver. De camino no pare de hacer amigos, jajaja, por muy diferente que sean nuestra manera de pensar.
Una de las mejores cosas, la invitacion de un monje a tomar un te con el y el resto de monjes en el monasterio, despues de charlar un rato con el y ayudarle a llevar unas bolsas. Para compartir un agradable momento, no hace falta mas que cuatro palabras con las que entendernos y estar predispuesto a una sonrisa.
Un abrazo a todos